La guía del estudiante para viajar en ferry

La guía del estudiante para viajar en ferry

La guía del estudiante para viajar en ferry

Cuando eres estudiante, no todos los viajes se parecen. Puede ser un puente encajado entre dos entregas, los meses que separan el instituto del primer curso, un año sabático completo antes de empezar la carrera, el parón entre cuatrimestres o un Erasmus en el que los fines de semana quedan libres. Cada uno de estos viajes tiene su presupuesto, su calendario y su logística, y la forma de moverte debería encajar con ellos.

El ferry es la opción que más se pasa por alto en todos esos casos. Suele salir más barato que volar, se reserva con menos antelación y resulta mucho más sociable que una sala de embarque. Esta guía explica cómo encaja el ferry en cinco tipos de viaje estudiantil, con ideas de travesías para cada uno, además de consejos sobre presupuesto, documentación, equipaje y seguridad una vez en ruta.


Contenido


Estudiantes de excursión por los Dolomitas
Un grupo de estudiantes recorriendo los Dolomitas

Por qué el ferry encaja tan bien con los estudiantes

Los viajes de estudiantes se guían por prioridades distintas a las de la mayoría de las vacaciones: el gasto tiene que ser bajo, los planes cambian sobre la marcha y buena parte de la experiencia consiste en conocer gente por el camino. El ferry responde bien a los tres puntos, y por eso encaja de forma tan natural con esta manera de viajar.


Ferry o avión: el coste

Las aerolíneas de bajo coste parecen baratas hasta que sumas el equipaje, la selección de asiento, el embarque prioritario y los traslados al aeropuerto. El ferry suele ser más sencillo: las tarifas para pasajeros sin vehículo son asequibles, la franquicia de equipaje es más generosa y los puertos quedan por lo general más cerca del centro que los aeropuertos, lo que te ahorra traslados caros a ambos lados.

En las travesías nocturnas largas, además, una butaca o un camarote compartido sustituye la noche de albergue.

Flexibilidad para los planes de última hora

Los viajes de estudiantes rara vez salen exactamente según lo previsto, y el ferry lo perdona mucho mejor que el avión. En las líneas con más frecuencia hay varias salidas al día, así que perder una travesía pocas veces significa esperar hasta la mañana siguiente. Muchas navieras ofrecen además billetes flexibles o modificables, algo que conviene tener en cuenta si tus fechas todavía pueden moverse.

Si acabas necesitando cambiar la travesía, nuestro equipo de atención al cliente puede decirte qué opciones tienes según la naviera y el tipo de billete.

El lado sociable del ferry

Las cubiertas al aire libre, los salones comunes y las travesías largas en las que no hay mucho más que hacer convierten al ferry en un sitio sorprendentemente bueno para conocer a otros viajeros. De ahí que esté tan ligado a la cultura mochilera y a las rutas de isla en isla con ambiente nocturno.


Estudiantes mochileros ante colinas verdes en el Sudeste Asiático
Estudiantes mochileros frente a las colinas verdes del Sudeste Asiático

Travesías y consejos para cada tipo de viaje estudiantil

No todos los viajes de estudiantes son iguales, y la travesía que mejor encaja tampoco. Unos tienen una semana, otros un año entero y otros ya están fuera y solo buscan qué hacer el fin de semana. Así encaja el ferry en cinco de los casos más habituales, estés donde estés.

Ir directamente a: Puentes · El verano antes de la universidad · Año sabático · Entre cuatrimestres · Erasmus


Puentes y escapadas cortas

Un puente o una semana libre a mitad de curso suele traducirse en cuatro a siete días, y el trayecto no debería comerse la mitad. La clave está en elegir una travesía lo bastante cercana como para no perder un día entero a cada lado, y lo bastante sencilla como para reservarla sin mucha planificación.

Desde la península, la travesía Dénia - Ibiza está pensada justo para esto: unas dos horas en ferry rápido y varias salidas al día en temporada. Desde el norte, la travesía Barcelona - Palma se hace de noche y te deja en Mallorca al amanecer, sin gastar un día de viaje.

Si estudias en otro sitio, la lógica es la misma: busca la travesía más corta y con más frecuencias que tengas cerca, no la más exótica. En una escapada corta, la sencillez rinde más que la ambición.

Algunas pautas básicas para una escapada: reserva una tarifa flexible o modificable por si tu calendario de exámenes se mueve, viaja sin vehículo para ahorrarte el alquiler, y no dejes la vuelta en la última salida del día, por si las clases se reanudan antes de lo previsto.


El verano antes de la universidad

Si acabas de terminar el instituto y te quedan un par de meses antes de empezar en septiembre u octubre, ese suele ser el viaje más largo y más abierto que harás antes de que empiece la vida universitaria, y es justo para lo que está hecha la red de ferris europea.

Muchos de estos viajes empiezan cerca de casa: la travesía Barcelona - Ibiza ronda las nueve horas y, reservando con tiempo, el precio se acerca al de un vuelo de bajo coste, con la ventaja de que la travesía nocturna hace también de alojamiento camino de una de las mayores islas de fiesta de Europa. Desde Levante, la travesía Valencia - Ibiza cumple la misma función.

Si prefieres cruzar el Estrecho, la travesía Algeciras - Tánger te planta en Marruecos en poco más de una hora, y es una de las formas más baratas de cambiar de continente en un solo día.

A partir de ahí, la ruta se alarga con facilidad. La travesía Ancona - Split se hace de noche y enlaza la etapa italiana con la costa croata. Más al sur, la travesía Brindisi - Corfú abre las islas Jónicas y el camino hacia la Grecia continental, donde la travesía El Pireo - Míconos es un clásico de cualquier ruta de isla en isla por Grecia, y un buen sitio para bajar el ritmo antes de preparar las cajas para la residencia.

Como suele ser el primer viaje largo que organizas por tu cuenta, merece la pena dejar un par de días de margen antes de la fecha de entrada al alojamiento. Un enlace perdido se lleva mucho mejor con holgura en el calendario que con una fianza ya pagada.


El año sabático

Un año sabático te da lo que los demás viajes no tienen: tiempo de verdad. Eso abre rutas que en una escapada corta irían aceleradas, y hace que tenga sentido pensar mucho más allá de Europa.

La red de ferris del Sudeste Asiático se basa en trayectos cortos y frecuentes entre islas, algo que encaja con el ritmo más lento y flexible de un año sabático. La travesía Phuket - Koh Phi Phi dura unas dos horas y es casi un rito de paso en la costa de Andamán, en Tailandia, mientras que la travesía Koh Samui - Koh Phangan es aún más corta, unos 30 minutos, y es la forma habitual de llegar a la Full Moon Party. En Indonesia, la travesía Padangbai - Gili Trawangan conecta los puntos mochileros de Bali con las islas Gili, donde no hay coches.

Si tu año sabático incluye una temporada trabajando en Oceanía, el ferry cubre los huecos que dejan los vuelos y los autobuses. La travesía Wellington - Picton, por el estrecho de Cook, dura unas tres horas y media y es la manera habitual de pasar entre la Isla Norte y la Isla Sur de Nueva Zelanda. Más cerca de Auckland, la travesía Auckland - Waiheke resuelve una excursión de un día barata en solo 40 minutos, y la travesía a Rangitoto merece el desvío por su volcán de 600 años y sus tubos de lava.

Con tanto tiempo por delante, conviene presupuestar por tramos en lugar de una cifra única: unas semanas en el Sudeste Asiático, una temporada trabajando en Australia o Nueva Zelanda, y así sucesivamente. Así, un cambio de planes en un tramo no desbarata el año entero.


Entre cuatrimestres

Los parones entre cuatrimestres varían mucho según la universidad: desde un par de semanas en invierno o en primavera hasta dos o tres meses si el curso deja un verano largo. Casi siempre son también semanas de trabajo, así que el viaje tiene que encajar con un empleo antes o después.

Para un parón corto, una ruta por una sola zona es más realista que intentar cubrir varios países: un país y sus islas, en lugar de tres países en diez días. Para un verano largo, las rutas del año sabático y del verano antes de la universidad funcionan igual de bien en versión reducida, ya sea una vuelta más corta por las islas griegas o un fin de semana largo alrededor de una de las travesías asiáticas.

Sea cual sea la duración, compara unas cuantas opciones cercanas en nuestro buscador de rutas antes de decidirte. Entre cuatrimestres, la mejor travesía suele ser la que encaja con tus fechas, no la más conocida.


Erasmus e intercambios

Si ya estás viviendo fuera un cuatrimestre o un curso entero, el ferry deja de ser el gran viaje y pasa a ser la forma de resolver un fin de semana cualquiera. Estés donde estés, mira pronto qué líneas salen cerca de tu ciudad.

Las travesías de esta guía son un buen punto de partida según dónde hagas el intercambio. ¿Estás en el Mediterráneo o en el Adriático? Entonces Barcelona - Ibiza, Ancona - Split, Brindisi - Corfú y El Pireo - Míconos pasan a ser fines de semana realistas en lugar de planes de una sola vez. ¿Estudias en el Sudeste Asiático o en Oceanía? Lo mismo vale para las rutas de Tailandia, Indonesia y Nueva Zelanda.

Dos cosas que conviene resolver pronto: comprueba si tu visado o tu permiso de residencia te permite volver a entrar si pasas el fin de semana en otro país (lo tienes en el apartado de documentación), y ten a mano el carné de estudiante internacional, porque fuera suele funcionar mejor que el de tu universidad de origen.


Un ferry entra en un puerto rodeado de rocas
Un ferry llegando a puerto, rodeado de rocas

Guía de presupuesto para viajar en ferry

Encontrar billetes de ferry baratos depende sobre todo del momento y de algo de planificación, más que de la suerte. Así puedes mantener el gasto bajo sin acortar el viaje.


Las fechas más baratas

Los precios suben bastante los fines de semana, los festivos y en pleno verano, así que viajar entre semana o en temporada media puede suponer un ahorro claro. Reservar con antelación también compensa, porque en la mayoría de las líneas las tarifas suben a medida que se llenan las salidas y se reduce la disponibilidad de última hora. Si tus fechas son flexibles, compara varias opciones cercanas en nuestro buscador de rutas antes de cerrar el plan.

Butaca o camarote

Una butaca o una plaza en cubierta es casi siempre la opción más barata y resulta de sobra suficiente en travesías diurnas cortas. En las rutas nocturnas largas, en cambio, un camarote compartido o individual cuesta más de entrada, pero puede salir más barato en conjunto si descuentas la noche de albergue que te ahorras. Compartir camarote entre varios suele ser el mejor término medio. Conviene consultar antes los servicios a bordo, porque la disponibilidad y el precio de los camarotes varían según la ruta y la naviera.

Reserva de grupo o billetes individuales

Como cada uno suele pagar lo suyo y los planes pueden cambiar hasta el mismo día, reservar un billete por persona suele dar más margen que una reserva de grupo, sobre todo en grupos pequeños. Además, la mayoría de las reservas en línea están limitadas a 9 pasajeros por operación, así que los grupos grandes tendrán que repartirse en varias reservas de todos modos.

También merece la pena preguntar directamente por descuentos de grupo y de estudiante: algunas navieras aplican una tarifa reducida a estudiantes o recién titulados que no siempre aparece de forma automática al buscar en línea.

Gastos que se escapan

Llevar tu propia comida, comprobar antes de reservar los suplementos por equipaje, bicicleta o tabla, y guardar el billete en el móvil en lugar de pagar por imprimirlo: todas son formas sencillas de no pagar más de la cuenta.


Un grupo de estudiantes mira las cabinas de un teleférico
Un grupo de estudiantes observando las cabinas del teleférico sobre ellos

Documentación y carnés de descuento

Dejar resueltos estos pocos trámites antes de salir te ahorra muchos disgustos durante el viaje.


Pasaporte y visado

Muchos países exigen un pasaporte con al menos seis meses de validez después de la fecha de vuelta, y algunos piden además en la frontera un billete de salida o una prueba de fondos suficientes. Los requisitos de visado dependen de tu nacionalidad y del destino, así que conviene consultar las condiciones oficiales de entrada de cada país bastante antes de reservar nada.

Carné de estudiante y tarjetas de descuento

Un carné de estudiante reconocido internacionalmente, como el carné ISIC, da acceso a descuentos en transporte, museos y monumentos en muchos países, y fuera de casa suele funcionar mejor que el carné de tu universidad. Merece la pena solicitarlo antes de salir: también sirve como justificante de matrícula si en algún descuento o control te lo piden.

Seguro de viaje

El seguro de viaje es igual de importante para quien viaja solo o en grupos pequeños que para los grupos grandes, porque basta con un enlace perdido o una lesión leve para trastocar todo el itinerario. Eso sí, las pólizas más baratas suelen excluir actividades habituales en un viaje mochilero, como alquilar una moto o un ciclomotor, bucear u otros deportes de aventura. Comprueba, por tanto, que tu póliza cubre las actividades que piensas hacer.


Hacer la mochila con cabeza

Unas cuantas decisiones al preparar el equipaje marcan una diferencia clara, tanto en gasto como en comodidad, en un viaje largo:

  • Viaja ligero: una mochila de 40 a 55 litros suele bastar para varias semanas, y si respetas las medidas de equipaje de mano te ahorras las tasas de facturación en cualquier vuelo de enlace.
  • Lleva un candado y una mochila pequeña de día: útiles para asegurar una taquilla o una bolsa en los trayectos largos, y para las salidas de un día en las que no quieres cargar con la mochila grande.
  • Elige ropa versátil y de secado rápido: menos prendas, pero más combinables, significa menos lavados y menos peso.
  • Mete un adaptador universal y una batería externa compacta: resultan especialmente útiles en ferries, trenes o autobuses, donde no siempre hay un enchufe en el asiento.
  • Prepara un botiquín básico: junto con la medicación que tomes habitualmente, en su envase original, algo que importa aún más fuera del sistema sanitario de tu país.
  • Guarda copias de los documentos importantes: una fotocopia o una foto del pasaporte, de la póliza del seguro y de los visados, en un sitio distinto de los originales por si pierdes algo.

El dinero durante el viaje

Quedarse sin dinero a mitad de viaje es una de las razones más habituales por las que un viaje de estudiantes se corta antes de tiempo, y casi siempre se puede evitar con algo de previsión.


Efectivo o tarjeta

Combinar ambos suele ser lo más práctico. La tarjeta va bien para casi todo, pero conviene llevar algo de moneda local para mercados, autobuses o puertos pequeños donde no siempre aceptan pago con tarjeta. También es buena idea llegar con algo de efectivo ya cambiado, sobre todo si llegas de noche o vas directo a la terminal.

Aplicaciones de presupuesto y control del gasto

Las aplicaciones para repartir gastos no solo sirven para dividir cuentas con los amigos, sino también para llevar el control del presupuesto del viaje. Fijar un límite diario sencillo e ir comprobándolo sobre la marcha es mucho más fácil que intentar cuadrarlo todo al final, cuando ya no hay margen para ajustar.

Evitar comisiones bancarias

Una tarjeta sin comisiones por operaciones en el extranjero ahorra bastante a lo largo de un viaje de varias semanas frente a una tarjeta de débito o crédito normal. Conviene además avisar a tu banco de las fechas del viaje, para que un pago en un país poco habitual no se bloquee en el peor momento.


Viajar seguro y conectado

La seguridad es siempre lo primero cuando viajas siendo estudiante. Tanto si sales solo como en grupo, estos consejos ayudan a que el tiempo fuera salga bien.

  • Comparte tu itinerario: deja en casa un plan aproximado y unos momentos acordados para dar señales de vida, sobre todo en los tramos que hagas solo.
  • Guarda copias digitales de tus documentos: ten el pasaporte, el seguro y los billetes en un sitio accesible sin wifi, por ejemplo, en una nota sin conexión o en un borrador de correo.
  • Resuelve la conectividad nada más llegar: una tarjeta SIM local o una eSIM suele salir más barata que la itinerancia y conviene activarla enseguida, en lugar de depender del wifi irregular de los albergues.
  • Ten localizados tus contactos de emergencia: guarda los números de emergencia locales y los datos de tu embajada antes de llegar.
  • Júntate con otros cuando tenga sentido: en llegadas nocturnas o en puertos que no conoces, seguir camino con otros viajeros que hayas conocido suele ser más seguro que ir por libre.
  • Lleva los objetos de valor seguros y discretos: usa una riñonera o un bolsillo interior con cremallera para la documentación, las tarjetas y el efectivo, y evita enseñar objetos caros en zonas concurridas o desconocidas.
  • Ten cuidado con los desplazamientos nocturnos: en la medida de lo posible, evita llegar de madrugada a un destino nuevo, sobre todo si el transporte allí es limitado o no lo conoces.
  • Usa transportes de confianza: quédate con los taxis con licencia, las aplicaciones oficiales de transporte o las lanzaderas recomendadas, en lugar de aceptar viajes que te ofrezcan por la calle.
  • Mantente atento en zonas concurridas: los carteristas actúan en terminales llenas, mercados y puntos turísticos, así que lleva los bolsos cerrados y tus cosas por delante.
  • Infórmate de las normas locales: dedica unos minutos a conocer las costumbres del país, los consejos de seguridad y las zonas que conviene evitar antes de salir a explorar.

Ya sea un puente cruzando a Baleares, una vuelta por Europa durante todo el verano, un año sabático al otro lado del mundo o un fin de semana desde tu ciudad de Erasmus, el ferry sigue siendo una de las formas de moverse que mejor encajan con un presupuesto de estudiante. Si te va la carretera, echa un vistazo también a nuestro viaje por carretera por Europa y a los ferris de última hora.

Con Direct Ferries puedes comparar fácilmente rutas, precios y horarios en todas estas zonas, y reservar la travesía que mejor encaje con tu presupuesto y tu itinerario.

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