Los mejores destinos para viajar solo
Consejos de viaje
Consejos de viaje
¿Estás preparando una aventura en solitario pero no sabes aún a dónde ir? Elegir bien el destino lo cambia todo. Necesitas un sitio acogedor, fácil de recorrer, donde sea sencillo conocer gente y donde nunca te falten cosas que ver y que hacer.
Para ayudarte a decidir, hemos reunido nuestros diez mejores destinos para viajar solo. Tanto si sueñas con una tirolina en Costa Rica, con recorrer las playas de Tailandia o con los templos de Japón, hay un destino para cada uno.
Portugal es un clásico de las vacaciones en familia, pero también funciona estupendamente cuando viajas por tu cuenta. Lisboa y Oporto son especialmente buenas opciones, con gente cercana y albergues con mucho ambiente donde conocer a otros viajeros sin esfuerzo.
Las dos ciudades son lo bastante compactas como para recorrerlas a pie, así que puedes pasarte la mañana callejeando por barrios de colores y parar a tomar un café cuando te apetezca. Si te apetece compañía, siempre puedes apuntarte a una visita guiada a pie. Y cuando entre el hambre, basta con entrar en un mercado o en un sitio informal, donde presentarse solo es de lo más normal.
Portugal se recorre con facilidad más allá de sus dos grandes ciudades. Hay trenes y autobuses que conectan muchos destinos, así que no hace falta alquilar coche. Sitios como Lagos, en el Algarve, funcionan igual de bien para quien viaja solo, con playas preciosas y un ambiente relajado. A lo largo de la costa no faltan albergues ni actividades, y socializar sale solo.
Tailandia es sinónimo de viaje en solitario. Es uno de los destinos mochileros más populares del mundo, con un ambiente muy sociable y rutas de viaje más que rodadas.
Conocer a otros viajeros aquí es facilísimo. De hecho, es difícil no hacerlo. Los albergues organizan actividades, en las ciudades hay visitas guiadas a pie y siempre hay algo que hacer, desde clases de cocina hasta salidas de snorkel donde la conversación surge sola.
Casi todos los mochileros siguen rutas parecidas, así que te cruzarás con las mismas caras una y otra vez e incluso puedes acabar viajando acompañado unos días. Moverse también es sencillo: las islas tailandesas están bien conectadas por ferry, y los autobuses y trenes son una forma barata y cómoda de ir entre Bangkok, Chiang Mai y Pai.
Y a la hora de comer, Tailandia se lo pone fácil a quien viaja solo. Los mercados son de los mejores sitios donde comer, así que puedes picar algo sobre la marcha entre templos, playas y parques nacionales, a tu ritmo. Para ir abriendo boca, echa un vistazo a las mejores playas de Tailandia.

Para viajar por tu cuenta, Japón es difícil de superar. Es seguro, está perfectamente organizado y a nadie le llama la atención que hagas cosas solo. Entre templos, museos y onsen donde relajarte, los días se llenan solos, y viajar en solitario significa poder ir a tu ritmo.
Moverse también es fácil, con un transporte público rápido y puntual que conecta ciudades como Tokio, Kioto y Osaka. En las grandes ciudades los carteles suelen estar también en inglés, así que orientarte por tu cuenta intimida mucho menos.
En cuanto al alojamiento, el país está igual de bien preparado. Puedes elegir entre albergues muy sociables, capsule hotels con tu propia cabina o business hotels asequibles con baño privado si prefieres algo más de intimidad.
Comer solo aquí es completamente normal: muchos restaurantes tienen barra o cabinas individuales. Y el idioma tampoco es un problema, porque en muchos sitios se pide en una máquina de tickets o en una pantalla táctil.
Gente acogedora, precios bajos y una ruta de norte a sur más que establecida: Vietnam es un sueño para quien viaja solo.
Como en Tailandia, el ambiente es muy sociable. Ya estés en una visita guiada por Hanói, en un barco por la bahía de Ha Long o sentado en un bar iluminado con farolillos en Hoi An, conocer a otros viajeros es fácil. Hay incluso calles dedicadas a los mochileros, como Bui Vien en Ciudad Ho Chi Minh y Ta Hien en Hanói, donde encontrarás a mucha gente en tu misma situación.
Vietnam ofrece además una variedad de experiencias enorme, así que hay algo para cada uno: un día pedaleas entre arrozales y al siguiente estás tumbado en una playa de arena.
Moverse es igual de sencillo, entre trenes, autobuses cama y vuelos baratos que conectan los destinos principales. Y como casi todos los mochileros van de Hanói a Ciudad Ho Chi Minh, te cruzarás a menudo con caras conocidas por el camino.

¿Te apetece una aventura en solitario en Centroamérica? En Costa Rica te sentirás como en casa. Se ha convertido en un destino mochilero muy popular entre gente de todas las edades, con una mezcla de alojamientos sociables, retiros de bienestar y actividades en grupo. Puedes hacer que tu viaje sea todo lo social o todo lo tranquilo que quieras.
Y si gusta tanto es porque hay muchísimo que hacer: tirolinas sobre la selva tropical, baños en pozas termales, perezosos que avistar en libertad y snorkel en calas de agua cristalina. Entretenimiento no falta, vayas solo o acompañado.
Moverse también es fácil, con excursiones organizadas y lanzaderas turísticas que conectan los destinos más visitados. La Fortuna es de las favoritas por sus paisajes volcánicos y sus aguas termales, mientras que Tamarindo ofrece surf y una playa con mucho ambiente. Si buscas algo más tranquilo, ve a Santa Teresa, donde los retiros de yoga, los alojamientos con encanto y el aire bohemio son perfectos para un viaje en solitario con calma.
Indonesia es otro de los grandes destinos asiáticos para viajar solo. Es económica, sociable y está llena de experiencias, con Bali y Lombok especialmente populares.
En Bali, Ubud es perfecta para la cultura y el bienestar, mientras que Canggu y Uluwatu son conocidas por sus cafés, sus bares y su ambiente surfero. Las cercanas islas Nusa —Nusa Penida, Nusa Lembongan y Nusa Ceningan— ofrecen paisajes espectaculares y un ritmo más tranquilo. En Lombok, por su parte, las islas Gili son otro clásico de quien viaja en solitario: Gili Trawangan es la más animada, con chiringuitos y albergues muy sociables, mientras que Gili Air es más tranquila, entre yoga, atardeceres y restaurantes informales. Para organizarte, consulta nuestra guía de las islas Gili.
Lo mejor de Indonesia es que decides tú cuánta vida social quieres: explorar por tu cuenta y tener unas vacaciones tranquilas, o pasar los días en compañía, entre albergues, excursiones en barco y bares.
Moverse tampoco es problema. Hay ferris regulares que conectan la isla principal con las demás, así que es fácil conocer más de un sitio.

Si buscas aventuras al aire libre y paisajes a la altura, difícilmente encontrarás algo mejor que Nueva Zelanda. ¿Y lo mejor? Que es perfecta para viajar solo. Un ambiente seguro y acogedor, albergues muy sociables y rutas bien establecidas hacen que sea fácil moverte por tu cuenta sin renunciar a conocer gente por el camino.
Recorrer el país es sencillo: hay ferris regulares que conectan la Isla Norte con la Isla Sur, y autobuses que unen los destinos principales. Entre las paradas más habituales de quien viaja solo están Auckland, Wellington, Rotorua, Christchurch y Queenstown, todas con muchos albergues donde elegir. Los tours en grupo y los autobuses tipo Kiwi Experience ofrecen actividades que van desde observar las estrellas hasta el puenting, pasando por caminatas sobre glaciares y salidas en barco.
Y cuando no vas buscando adrenalina, las ciudades neozelandesas son compactas y se recorren muy bien a pie. Una mañana paseando, una parada para tomar café o comer algo en un puesto de mercado, y a por la siguiente aventura.
Para una aventura en solitario por Sudamérica, Perú es una gran elección. Con una ruta mochilera muy transitada, transporte cómodo y albergues con ambiente, resulta práctico y sociable a partes iguales.
Cusco es una de las paradas más populares, con un centro histórico compacto que se recorre muy bien por tu cuenta. Es además la puerta de entrada a Machu Picchu, así que hay muchísimos tours y trekkings donde conocer a otros viajeros. Arequipa es otra parada clásica, sobre todo para las excursiones al Cañón del Colca, mientras que Lima merece la pena por su gastronomía y por barrios como Barranco, con sus bares acogedores y su aire bohemio.
Moverse es relativamente sencillo, con autobuses interurbanos que conectan los destinos principales. Y con tantos tours y excursiones disponibles, es fácil descubrir los paisajes y los restos arqueológicos de la región mientras conoces a gente con tus mismos intereses.
Se habla inglés, las rutas están más que establecidas y los alojamientos invitan a socializar: Australia es una elección evidente para viajar solo. Las conexiones son excelentes y la famosa ruta por la costa este funciona especialmente bien por tu cuenta. Si quieres conocer gente, te recomendamos moverte en autobuses como los Greyhound, donde coincidirás con viajeros como tú.
La oferta de albergues también es estupenda, y muchos organizan actividades y eventos. Y las oportunidades de conocer gente no se acaban en el alojamiento: salidas en velero por las Whitsundays, acampada en K'gari o surf en Byron Bay. Con la cantidad de gente que recorre el país en solitario, aquí no te sentirás solo en ningún momento.
Uno de los grandes atractivos de Australia es su variedad: ciudades con mucha vida, playas donde desconectar o rutas a pie por la selva tropical.

Una gastronomía increíble, una cultura vibrante y paisajes preciosos convierten a México en una parada obligada. Pero quien viaja solo lo disfrutará especialmente, gracias a su animada escena de albergues, a los alojamientos asequibles y a la hospitalidad de su gente.
Ciudad de México es un gran punto de partida: museos de primer nivel, arquitectura que admirar y barrios con mucho estilo como Roma Norte, donde parar de café en café y de galería en galería. Quien disfrute comiendo no puede saltarse Oaxaca, con mercados perfectos para comer solo sin pensárselo y clases de cocina ideales para conocer a otros viajeros. También son muy populares sitios como Puerto Escondido, en la costa del Pacífico, con ambiente relajado, buen surf y vida nocturna. Y moverse entre destinos resulta relativamente fácil y barato, sobre todo con los autobuses de largo recorrido.
Tanto si te apetece una escapada urbana en solitario por Portugal como un viaje largo con la mochila por Vietnam, destinos donde elegir no faltan. Para más ideas de viaje, échale un vistazo a nuestro blog.