Para una isla de 37 Km. por 30 Km., nadie se puede oponer a que por su superficie, cuenta con muchísimos lugares sorprendentes. Le ofrece más de 60 actividades y muchas cosas que hacer tanto si llueve como si hace sol. Hay reservas de animales y pájaros, emocionantes paseos, carnavales y festivales que atraen a visitantes de todas las edades.
Vaya donde vaya en la Isla de Wight, verá evidencias del pasado y volverá a épocas de los dinosaurios. Hay villas romanas, castillos medievales, casas históricas y exposiciones que reflejan la vida en otra época del pasado. No se puede perder una visita a la Casa Osborne, destino favorito de la reina Victoria, entregada a la nación por el rey Eduardo VII.
La Isla de Wight también ofrece un gran número de festivales y eventos en vivo a lo largo del año.