Los mejores pueblos de Italia para visitar en invierno: 9 destinos mágicos
Guías de viaje
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Si estás pensando en viajar en invierno y quieres algo diferente, Italia es una opción que te conviene. Aunque mucha gente no lo crea, este país no es solo un destino de verano. En los meses fríos, visitar los impresionantes pueblos medievales iluminados al anochecer, probar los típicos platos calientes y admirar los paisajes de montaña no tienen precio. Además, si te gustan los deportes al aire libre como el esquí... ¡estos destinos también tendrán mucho que ofercerte!
Y por supuesto, si viajar en invierno con la idea de moverte con menos turistas y mejores precios es uno de tus objetivos... ¡estás en el sitio correcto! Hoy hemos preparado una completa guía con los mejores pueblos de italia para visitar este invierno. Sigue leyendo y toma notas para empezar a preparar tu viaje por Italia.
Si ya has investigado un poco, sabrás que Cortina d’Ampezzo es uno de los destinos más populares para viajar en invierno a Italia, y en parte lo entenderás nada más empieces a pasear por el centro. Podrás encontrar tiendas , cafeterías y un entorno de montaña que te fascinará.
Lo interesante de Cortina es que no todo gira en torno al esquí. Si no te apetece subir a las pistas, sin problema, hay rutas panorámicas sencillas, buenas vistas casi desde cualquier punto y un ambiente "après-ski" bastante animado al caer la tarde. Es un sitio para ir sin prisas y disfrutar del entorno (incluso aunque no te pongas los esquís).
A los pies del Mont Blanc, Courmayeur, encontramos otro pueblo que encaja muy bien con la idea de invierno en los Alpes italianos. El esquí es una parte importante del viaje, con pistas bien organizadas y opciones para todos los niveles, pero el pueblo en sí también tiene mucho peso.
Sus calles de piedra, el ambiente tranquilo y una oferta pensada para familias hacen que sea fácil moverse y sentirse cómodo. Más allá de las pistas, merece la pena subir al Skyway Monte Bianco o usar alguno de los teleféricos panorámicos. Y cuando toca comer, te recomendamos que busques restaurantes tradicionales ya que podrás encontrar algunos a precios bastante razonables. Las zonas de montañas suelen ser bastante caras, así que... ¡aprovéchalo!

Si es tu primera vez en las Dolomitas, Ortisei es un punto de partida super cómodo. El pueblo es pequeño, fácil de recorrer y en invierno tiene ese aspecto casi de postal que te sorprenderá. Podrás encontrar chalets con nieve, tiendas de artesanía y montañas a tu alrededor. ¡Paisajes que no podrás olvidar!
Te recomendamos Ortisei si estás empezando a esquiar o si prefieres algo más sencillo y accesible. Podrás encontrar buenas escuelas de esquí y zonas más suaves, y además las vistas acompañan prácticamente todo el tiempo. Es un destino sin grandes complicaciones, perfecto para disfrutar del entorno y cogerle el gusto al esquí en el Val Gardena.
Si te apetece seguir comparando opciones para tus vacaciones de esquí te recomendamos que consultes nuestra guía sobre los mejores destinos de esquí en Europa y cómo llegar.
¿Buscabas otro tipo de destinos para hacer esquí? Consulta nuestra completa guía de viaje sobre los mejores destinos para hacer esquí en Europa.
¿Te gustaría combinar unas vacaciones de esquí en Italia a la vez que te relajas en los baños termales italianos? ¡Entonces Bormio es una apuesta segura! Este pueblo histórico ofrece buenas condiciones para los deportes de invierno junto a algunas de las aguas termales más famosas del país, perfectas para relajarse tras un día en la nieve. Además, es una alternativa muy interesante a las estaciones de esquí más caras, especialmente para un viaje a Italia en enero. No hay mucho más que pensar... ¿no?

Merano es una muy buena elección si este invierno te apetece bajar un poco el ritmo. No es el típico destino de esquí ni hace falta tener grandes planes para disfrutarlo. Aquí el protagonista es el agua caliente, sobre todo cuando fuera hace frío, y la sensación de estar al aire libre rodeado de montañas. Si ya te estás imaginando allí significa que tienes que ir.
Te recomendamos Merano si buscas una escapada tranquila, sin prisas. Es un sitio que funciona especialmente bien para ir en pareja, pero también si viajas en familia y prefieres pasear, sentarte a descansar y disfrutar del entorno nevado sin que todo gire alrededor de las pistas. Un destino tranquilo también apetece de vez en cuando, ¿no?
Verona es una ciudad que se deja querer rápido. Lo mejor es que al ser pequeña y poder visitarla en un día no hará falta que lo lleves todo preparado, tan solo tendrás que empezar a caminar por el centro y... ¡dejarte llevar! En invierno, además, se agradece que haya menos gente, ya que podrás disfrutar de la Arena romana sin ese bullicio de otras épocas. (y tampoco habrá ese calor aplastante).
¿Es romántica? Sí, pero sin ponerse muy intensa. La historia de Romeo y Julieta está ahí, aunque no es lo único que define la ciudad. Te recomendamos Verona si buscas una escapada sencilla, de paseos largos y cenas tranquilas. Y si te apetece moverte un poco más, su ubicación en el Véneto es muy cómoda: puedes escaparte al lago de Garda, a Valpolicella o incluso acercarte a las Dolomitas.

La Toscana en invierno cambia bastante, y Siena es un buen ejemplo de ello. Hay menos gente, el ritmo es más tranquilo y todo esá más cerca. Algunas mañanas amanece con niebla y, aunque suene tópico... ¡le queda muy bien a la ciudad!
La Piazza del Campo sigue siendo el punto de encuentro, aunque no haya Palio de Siena, y la Catedral de Siena se disfruta mucho más sin colas. ¿Lo mejor? Que en esta época los precios acompañan. Te recomendamos Siena si te apetece una escapada romántica con cultura, buena comida y sin la sensación de estar en plena temporada alta.
Como es de esos lugares que casi todo el mundo conoce de oídas, pero que en invierno se disfrutan mucho más. Y es que su lago sigue ahí, ¡igual de impresionante que siempre, aunque sin ese ajetreo constante de los meses de verano. Pasear junto al agua, sentarte en una plaza tranquila o simplemente caminar sin rumbo se vuelve simplemente parte del plan.
Te recomendamos subir en el funicular a Brunate, sobre todo en un día despejado. Las vistas desde arriba merecen la pena y ayudan a entender por qué el lago de Como tiene tanta fama, ¡toda una experiencia! En invierno el ambiente es más tranquilo y, sorprendentemente, muchos días acompaña el sol. Además, Como es una base muy cómoda para moverte por otros pueblos del lago, es ideal si lo que te apetece es una ruta invernal por Italia sin prisas y sin multitudes.
Sirmione es pequeño, fotogénico y muy fácil de recorrer. Está situado sobre una estrecha península que se adentra en el lago de Garda, y en invierno gana muchos puntos. Hay menos gente, se camina con calma y el entorno se siente mucho más cercano.
Te lo recomendamos si buscas una escapada tranquila, ya sea en pareja o en familia. No hace falta hacer grandes planes: pasear por el casco histórico, acercarte al lago y disfrutar del silencio ya es suficiente. En esta época del año, Sirmione se saborea despacio. Estos destinos para desconectar tambien son muy valiosos, ¿no?

| Destino | Región | Cómo llegar desde el puerto más cercano (ferry + transporte terrestre) | Puerto marítimo más práctico |
|---|---|---|---|
| Bolzano (Bozen) | Tirol del Sur | Llega en ferry al puerto de Venecia y continúa en tren o coche vía Verona hasta Bolzano (unas 3,5–4 horas). | Puerto de Venecia |
| Trento | Trentino | Viaja en ferry hasta Venecia y después toma un tren directo o conduce hacia el norte hasta Trento (2,5–3 horas). | Puerto de Venecia |
| Bressanone (Brixen) | Tirol del Sur | Llega en ferry a Venecia y continúa en tren vía Verona y Fortezza hasta Bressanone (aprox. 4 horas). | Puerto de Venecia |
| Merano (Meran) | Tirol del Sur | Desembarca en el puerto de Venecia y viaja en tren o coche vía Verona y Bolzano hasta Merano (4–4,5 horas). | Puerto de Venecia |
| Ortisei (Val Gardena) | Dolomitas (Trentino-Alto Adigio) | Llega en ferry a Venecia, continúa en tren hasta Bolzano y luego en autobús o coche hasta Ortisei (unas 5 horas). | Puerto de Venecia |
| Cortina d’Ampezzo | Véneto (Dolomitas) | Viaja en ferry al puerto de Venecia y continúa en coche o autobús vía Belluno hasta Cortina d’Ampezzo (3–3,5 horas). | Puerto de Venecia |
| Courmayeur | Valle de Aosta | Llega en ferry al puerto de Génova y continúa en tren o coche vía Turín hasta Courmayeur (4–4,5 horas). | Puerto de Génova |
| Bormio | Lombardía | Desembarca en Génova y continúa en tren o coche vía Milán y Tirano hasta Bormio (aprox. 5 horas). | Puerto de Génova |
| Verona | Véneto | Llega en ferry al puerto de Venecia y continúa en tren directo o coche hasta Verona (1,5 horas). | Puerto de Venecia |
| Siena | Toscana | Llega en ferry al puerto de Livorno y continúa en tren o coche vía Florencia hasta Siena (unas 3 horas). | Puerto de Livorno |
| Como | Lombardía (lago de Como) | Viaja en ferry al puerto de Génova y continúa en tren o coche vía Milán hasta Como. Desde allí hay ferris locales por el lago. | Puerto de Génova |
| Sirmione | Lombardía (lago de Garda) | Llega en ferry al puerto de Venecia y continúa en tren o coche hasta Desenzano del Garda; desde allí conecta en ferry o autobús con Sirmione. | Puerto de Venecia |
Si lo que quieres es viajar en ferry de España a Italia también podrás encontrar conexiones hacia los Puertos de Civitavecchia y Génova, los cuáles son ideales si lo que te apetece es viajar con coche y hacer un viaje por carretera. Para más información y consejos sobre esta travesía, te recomendamos que consultes nuestro artículo sobre viajar en ferry de España a Italia.
Si decides viajar en ferry y es tu primera vez, también te recomendamos que consultes nuestra completa guía con los mejores consejos para viajar en barco al extranjero. ¡Ve con todo atado y evita problemas!
Sí, y mucho más de lo que suele pensarse. Viajar a Italia en invierno significa menos gente, precios más razonables en hoteles (salvo festivos) y una experiencia más tranquila. Es la mejor época para disfrutar de la montaña, ya sea esquiando en los Alpes o las Dolomitas o relajándote en destinos termales como Merano o Bormio. Si te gusta viajar sin agobios, el invierno juega a tu favor.
Depende bastante de lo que te apetezca hacer. Enero es ideal para esquiar, y en ese caso las Dolomitas y los Alpes no fallan, con destinos como Ortisei, Cortina d’Ampezzo o Courmayeur. ¿Prefieres algo más relajado? Entonces Bormio y Merano encajan muy bien. Y si lo tuyo es la cultura, enero es un gran momento para visitar ciudades como Verona o Siena sin multitudes.
La clave está en no complicarse y vestirse por capas. Una buena chaqueta impermeable, calzado cómodo con suela que agarre bien y algo de abrigo extra para las noches suelen ser suficientes. En el norte puede hacer bastante frío, incluso bajo cero, mientras que en el centro el invierno es más húmedo que extremo. Mejor ir preparado y olvidarte del tema.
¿Ya te imaginas tu escapada de invierno? Tanto si viajas a Italia en enero para disfrutar de pueblos de montaña en las Dolomitas, como si prefieres Italia en febrero con termas, lagos y ciudades históricas, el ferry es una forma cómoda y relajada de llegar al país. Puedes comparar rutas, consultar horarios de ferry y reservar tus billetes de ferry online para empezar el viaje con buen pie y sin prisas.