Viajar en ferry: todo lo que puedes disfrutar a bordo
Guías de viaje
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Cuando viajas en avión, las opciones para entretenerte a bordo suelen ser bastante limitadas. Al final, solo puedes hojear la revista de la aerolínea unas cuantas veces, mirar por la ventanilla o levantarte para ir al baño. En un ferry, en cambio, la experiencia es muy diferente. Gracias a la amplia variedad de servicios e instalaciones, el trayecto también forma parte del viaje.
Eso sí, lo que puedes hacer a bordo depende de varios factores. No es lo mismo una travesía rápida de 10 minutos en un ferry de alta velocidad que un viaje de 10 horas en un buque de mayor tamaño. La naviera con la que viajes también influye, ya que los servicios varían de un barco a otro. Aun así, en la mayoría de rutas largas encontrarás de todo: restauración, entretenimiento, alojamiento y mucho más.
Tanto si te diriges a una escapada gastronómica en Francia, a disfrutar del sol y la playa en España o a un viaje cultural por Países Bajos, aquí te contamos algunas de las cosas que puedes hacer a bordo de un ferry. Además, hemos reunido varios consejos útiles para tu travesía.
Tanto si te apetece un capuchino con algo dulce en la cafetería como una comida completa de tres platos en el restaurante, en la mayoría de rutas largas encontrarás una amplia oferta de comida y bebida a bordo. Desde opciones rápidas para llevar hasta restaurantes más formales, hay alternativas para todos los gustos. Además, puedes llevar tu propia comida al ferry. De hecho, es muy recomendable llevar snacks, especialmente si viajas con niños, y también es una buena forma de ahorrar algo de dinero.

Ni siquiera tienes que llegar a tu destino para empezar a ir de compras. Muchos ferris cuentan con tiendas a bordo y, en algunas rutas, incluso puedes acceder a precios duty free con descuentos de hasta un 40 %. Perfumes, chocolate, bebidas, electrónica o recuerdos: es el lugar perfecto para darte un capricho o llevarte algo para casa.

Relajarse debería ser una de tus prioridades durante el viaje en ferry. Con asientos cómodos y vistas al mar, desconectar resulta muy fácil. Muchos barcos ofrecen, además de las zonas de asiento estándar, salones exclusivos disponibles por un pequeño suplemento. Suelen contar con asientos reclinables más cómodos, ambientes más tranquilos y servicio de camarero con bebidas y aperitivos incluidos. Si viajas con tu mascota, algunas navieras también disponen de salones pet-friendly para que ambos podáis relajaros juntos.
Si prefieres leer tranquilamente tu libro, no hay problema. Pero para quienes buscan algo más, el entretenimiento a bordo es muy variado. En un ferry, el tiempo pasa volando. Dependiendo del barco, encontrarás desde cines a bordo hasta casinos y espectáculos en directo, como sesiones de DJ, tributos musicales o shows de magia. Además, muchos ferris están pensados para los más pequeños, con zonas de juegos infantiles y actividades para mantenerlos entretenidos durante toda la travesía.

Si viajas por trabajo y no por placer, no te preocupes: a bordo también encontrarás espacios adecuados para trabajar. Reservar un salón tranquilo es una buena opción si necesitas concentración. La mayoría de ferris ofrecen conexión WIFI, aunque en algunos casos puede tener un pequeño coste, con distintos paquetes según el uso. Si planeas utilizar datos móviles, ten en cuenta que la cobertura puede perderse durante la travesía. En muchos barcos también encontrarás enchufes para cargar tu portátil u otros dispositivos.
En travesías largas o nocturnas, puedes reservar un camarote. La oferta varía según el barco y la naviera, con opciones para todos los presupuestos y necesidades, como camarotes estándar, superiores, deluxe o camarotes accesibles. En estas rutas tendrás todo lo necesario para descansar bien: baño privado, aire acondicionado y televisión. Algunos camarotes incluyen extras como artículos de aseo o servicio de té y café.

Los ferris suelen disponer de zonas específicas para dejar el equipaje de forma segura durante el trayecto. Si viajas con vehículo, también puedes dejar el equipaje dentro del coche. Te recomendamos consultar la política de equipaje de la naviera, ya que puede haber restricciones de tamaño o peso. Para evitar confusiones, identifica bien tu maleta y, por seguridad, utiliza un candado y lleva contigo los objetos de valor.
La distribución de los asientos depende de la naviera. En algunos ferris hay zonas de asiento libre, mientras que en otros puedes reservar espacios concretos como salones privados, normalmente con un coste adicional. En ciertos casos, el asiento viene asignado en el billete y estará claramente indicado a bordo. Si viajas de noche y has reservado camarote, también tendrás asignado un número de camarote.
Lo mejor es optar por ropa cómoda, especialmente en viajes largos. Algunos ferris cuentan con aire acondicionado, por lo que puede refrescar incluso en verano. Llevar una sudadera o chaqueta ligera es una buena idea. Si sales a la cubierta exterior, ten en cuenta que suele hacer viento.
Lleva todo lo que necesites para viajar con comodidad. Si sueles marearte, no olvides la medicación. También es recomendable llevar un pequeño botiquín. Otros objetos útiles son agua, snacks, cargadores de móvil y auriculares.
Sí, muchas navieras permiten viajar con mascotas. Eso sí, es importante comprobar con antelación qué documentación es necesaria. El lugar donde viajará tu mascota depende de la naviera: algunas ofrecen camarotes pet-friendly o jaulas, mientras que otras requieren que el animal permanezca en el vehículo.

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