La ciudad universitaria de Lund es la más relajada y excéntrica de las ciudades del sur de Suecia. Su catedral del s. XII va con el ambiente, la leyenda cuenta que las figuras de piedra adheridas a los pilares de la cripta son los mitológicos Finn el Gigante y su mujer, que fueron congelados cuando intentaron destrozar el edificio.
Visby es la capital de la salvaje isla báltica de Gotland, una de las ciudades europeas más poderosas de la época medieval. Hoy en día vibra gracias a los jóvenes suecos que salen de fiesta aunque también es una ciudad que cuenta con extensiones de playa y campiña inexplorada.
Gotemburgo, en la costa oeste, se suele relacionar con San Francisco ya que, al igual que la ciudad Americana, esta zona está llena de puentes, montañas, agua, tranvías y marisquerías. Gotemburgo es un lugar donde puede ver el radicalismo estudiantil. Las cafeterías desaliñadas no solo son baratas sino que también cuentan con una efervescencia política difícil de encontrar en la Europa moderna.
Skansen, en Estocolmo, es uno de los primeros museos al aire libre del mundo. Edificios y paisajes han sido transportados para crear un país en miniatura. Cuenta sobre la vida y las tradiciones de los edificios y de la gente.
Formado por tres islas, la Gamla Stan – ciudad vieja de Estocolmo, es el hogar del Palacio Real, la Catedral de Estocolmo y el Museo Medeltids.
Al oeste, el folcrórico distrito Dalarna es una de las regiones más pintorescas, con un paisaje muy verde y unos habitantes que mantienen el patrimonio cultural que se remonta a la época medieval. Es un lugar ideal donde pasar los meses de verano, especialmente el la noche del solsticio de verano cuando la región entera comienza su frenesí y celebraciones.
JUKKASJÄRVI a 17km al este de Kiruna, al norte de Suecia, es el lugar donde se encuentra el iglú más grande del mundo. Cada año, hacia finales de octubre se construye el hotel de hielo al lado del río Torneälven hasta que se derrite en mayo.