En coche:
Las autopistas alemanas o “Autobahnen” son las más extensas y eficientes de Europa, aunque las que se encuentran al norte a veces cuentan con dos carriles solamente. Encuentra gasolineras, restaurantes de carretera y moteles cada 30 – 40 km. Tanto las ciudades como los pueblos están cerca unos de otros, se accede por carreteras secundarias que también conectan con la autopista. No hay control legal de velocidad en la autopista aunque el límite recomendado es de 130kmph. El límite de velocidad oficial en carreteras secundarias es de 100kmph, y en ciudad 50kmph, a menos que se indique otra cosa.
En bus:
Los autobuses se conocen por el nombre de “Bahnbusse”. Si quiere desplazarse por zonas rurales o rutas turísticas, necesitará autobuses. Los autobuses son de alto nivel, normalmente llenos de turistas y suelen parar en los lugares más turísticos y escénicos que pueden ser interesantes para sacar sus fotografías.
En tren:
La red de trenes en Alemania está dirigida por “Deutsche Bahn is far denser”. Hay salidas frecuentes, los trenes son rápidos, cómodos y limpios y el servicio es impecable. En todas las rutas, aunque sea de una punta a la otra del país, hay trenes desde primera hora de la mañana hasta tarde en la noche y salidas cada hora o más.
En ferry:
Alemania conecta con muchos puertos en Noruega, Suecia, Finlandia, Estonia y Lituania así como a la Isla de Bornholm.
Por aire:
Hay muchos vuelos domésticos entre las ciudades principales. Hay muchas aerolíneas que vuelan a Alemania y cada vez más, compañías de bajo coste.